Nos gusta lo que pasa alrededor de una mesa. El pan que va de mano en mano. La charla que se queda. Ese último poco que nadie quiere dejar.

Una devoción bastante particular.

Zohan empieza ahí: en el placer de compartir hummus. En darle a algo cotidiano una presencia propia, reconocible y con un poco de humor.

La inspiración tiene una dosis de comedia y una devoción incondicional por el hummus. La convertimos en un personaje propio: un garbanzo de pelo inconfundible, barba candado y una seguridad desproporcionada para su tamaño.

El guiño está en el garbanzo.

Su lugar es acompañar al producto. Aparece en la etiqueta, deja asomar una sonrisa y hace que Zohan sea fácil de reconocer. El nombre transparente completa la idea: dejar que el hummus también hable.

Una marca que está tomando forma.

Estamos desarrollando Zohan para Colombia y Argentina. Exploramos formatos para compartir, porciones personales y vidrio, manteniendo una misma identidad en toda la colección.

Buen hummus. Buena compañía.
Y lugar para uno más.
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